Reflexiones sobre la política y los políticos

Corren tiempos difíciles para la política, digamos que los índices de popularidad de esta profesión son de los más bajos de la historia en España. Con la que está cayendo, supongo que es normal porque hay mucha gente enfadada y que lo pasa mal y los tenemos mayor responsabilidad somos quienes, supongo, debemos dar más la cara. A pesar de ello, de esa crítica constante, creo que debemos seguir explicando porqué es importante la política. Los que nos dedicamos a ella, la mayor parte, lo hacemos por vocación. Alguien dirá, “hay muchos políticos chorizos” y yo contesto, seguro que los hay, y hay que perseguirlos, pero no son la mayoría. La gente que yo conozco y con la que trabajo cada día, mis compañeros del grupo municipal socialista en Tarragona, concejales de pueblos vecinos, diputados y senadores y otros cargos del PSC de la federación de Tarragona, ponen el alma y su máxima capacidad en su trabajo, con una vocación de servicio público para mi más que loable, y más en los tiempos que corren.
Me comentaba esta semana un concejal nuevo en este mandato, que lo que más le ha sorprendido es que su vida ya no es suya, que ya no tiene fines de semana sobre los cuales disponer ni horas libres con su familia o sus amigos para poder reservar con antelación. Eso sí, a pesar de ello le apasiona sobretodo ver como las iniciativas que impulsa mejoran esta ciudad nuestra. Ese es nuestro objetivo, trabajar por Tarragona y, en concreto, por los tarraconenses, por todos sin excepción.
Mantener esa vocación de servicio público en tiempos tan complicados no es plato de gusto. Hay que tomar decisiones difíciles. En mi caso por ejemplo, me preocupa enormemente sacar adelante la empresa municipal de Transportes de Tarragona (EMT) ajustando su presupuesto a las circunstancias actuales, donde la aportación municipal debe rebajarse necesariamente en tres millones de euros. Me preocupa muchísimo porque no quiero hacerlo de cualquier forma, recortando por lo más fácil. Por lo tanto, hay que mirar muy bien todo, para que haya un equilibrio social, laboral y económico justo. Las líneas generales ya las tenemos trabajadas con todo el equipo y ahora habrá que concretarlas con el resto de fuerzas políticas que también deciden.
De la misma manera, sé que el alcalde está altamente preocupado por las finanzas municipales. Seguramente hay cosas que en el pasado podrían haberse hecho mejor, los tiempos eran otros. Ahora hay que ajustarse mucho más. Se suma que bajan los ingresos del Ayuntamiento a un hecho también preocupante, los recortes que nos llegan de otras administraciones. En estos momentos, la Generalitat debe al Ayuntamiento de Tarragona 10,4 millones de euros de dinero que ya se ha avanzado y que el Govern debe pagar, mucha parte en gasto social. Eso pone en crisis la tesorería municipal y sin entrar a valorar el porqué pasa, genera muchos problemas y una situación distinta a la que hemos vivido en años anteriores.
La esperanza es la oportunidad de aprovechar esta crisis para mejorar la gestión municipal, priorizando aquellos aspectos que consideramos fundamentales (ya lo ha dicho el alcalde, educación, servicios sociales y fomento de la ocupación y de la reactivación económica), en detrimento de otros. Es un momento para liderazgos valientes, de poner propuestas encima de la mesa. De hecho, al gobernar con mayoría relativa eso genera un elemento de co responsabilidad añadido. Para tirar adelante la ciudad, no estamos solos, necesitamos del resto de fuerzas políticas. Y eso significa que todos debemos ser capaces de poner Tarragona en primer lugar, por encima de otros intereses. Lamentablemente, algunas formaciones están demostrando no estar a la altura. espero que esa circunstancia cambie. Desde luego, para el alcalde Ballesteros Tarragona ha sido y va ha ser la única prioridad.

Per Begoña Floria

Periodista, socialista y actualmente concejal en Tarragona. Me apasiona todo lo que tiene que ver con comunicación, sociedad en red y nuevos liderazgos sociales